Ecuador.

El vínculo entre el ser humano y el caballo es terapéutico, en especial para las personas con discapacidad. La equinoterapia trae grandes beneficios físicos, emocionales y cognitivos. Además, la paz y energía que transmite el caballo ayuda a aumentar la autoestima, reducir la ansiedad y el estrés.

“Podríamos decir que la equinoterapia ha venido avanzando, desarrollándose, desarrollando técnicas, porque una cosa es ponerle a una persona sobre un caballo y otra cosa es ponerle ya con determinados objetivos terapéuticos realizando un programa de intervención que sea complementario al resto de terapias”, explicó Jorge Gordon, neuropsicólogo.

Para que la equinoterapia sea efectiva se necesitan varias cosas, entre las principales un caballo sensible, manso y entrenado como Aquiles, un macho joven que es el compañero de terapia de varios niños con discapacidad motora y del desarrollo. Aquiles y otros caballos utilizados para la equinoterapia pertenecen a la Unidad de Equitación y Remonta de la Policía Nacional del Ecuador, institución que desde hace varios años ofrece este servicio comunitario de manera gratuita.

La hipoterapia que la unidad de equitación y remonta ofrece a la ciudadanía a través de la unidad como tal ha venido desarrollándose desde los años 90. Estamos prestos a colaborar con el servicio comunitario de lo que es la hipoterapia para las personas de escasos recursos económicos”, detalló Manuel Mesías, jefe de la Jefatura de la Policía Montada.

En este ambiente seguro y tranquilo, alejado de la ciudad, se reúnen varios profesionales certificados que cuentan con un plan individual para cada tipo de discapacidad. La terapia sigue varios pasos rigurosos.

“En nuestros niños llegan, se les hace un calentamiento que son de 10 minutos, posterior se les hace la monta, dependiendo de cada discapacidad, en monta gemela, 15 minutos, 5 minutos de nacimiento, en este caso, el beneficiario, el niño, da el alimento al caballo. Aquí se genera un vínculo entre jinete y caballo”, detalló Katerine Quishpe, cabo de la Policía Montada.

Los resultados son efectivos según la ciencia. Un metaanálisis publicado en la revista Children 2023 demostró que en niños con parálisis cerebral, la equinoterapia mejora significativamente la función motora gruesa, especialmente en las áreas de equilibrio y control postural.

En el caso de los niños con trastorno del espectro autista, investigaciones pacientes indican avances en la socialización y atención, pero los efectos no son solo físicos, cuando el niño acaricia al caballo siente su respiración o su temperatura corporal, se estimulan áreas cerebrales vinculadas con las emociones como la empatía, lo que favorece la interacción social y la confianza, una prueba de cómo la naturaleza puede ayudar a la recuperación física y mental del ser humano

Por: Universidad Técnica del Norte (UTN) / Viviana Obando.