España.

Una nueva esperanza para los rinocerontes blancos nació en Valencia. En el BIOPARC de esta ciudad, el pasado 1 de noviembre, Kwanza, una hembra de rinoceronte blanco, dio a luz a una cría macho tras cuatrocientos noventa y un días de gestación, convirtiéndose en el primer nacimiento de esta especie en el centro, que lleva casi dieciocho años de funcionamiento.

Este logro es clave para el Programa Europeo de Especies en Peligro, que trabaja para asegurar la supervivencia de especies tan amenazadas como el rinoceronte blanco.

La cría, aun sin nombre, se muestra activa y saludable, correteando junto a su madre, quien ya se ha recuperado del parto. Según el veterinario del BIOPARC, Javier Martínez, cada acción de conservación suma para la protección de estos animales.

“Todo lo que realizamos aquí de seguimientos veterinarios, de manejo, todo ayuda a esos animales que están en libertad a conocer más sobre ellos, conocer más sobre su biología, conocer más sobre esas pequeñas cosas que les pueden afectar a su conservación”, contó Martínez.

El rinoceronte blanco, muy cotizado por los cazadores furtivos por sus cuernos de marfil, es la más numerosa de las cinco especies de este tipo de animales y está en la categoría casi amenazada de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.