México.
En los últimos años, han aparecido formas de enfermedad metabólica y comorbilidades que no conocíamos y la forma de tratarlas no existe con claridad.
“Hemos intentado recapitular formas de tratamiento que no han sido exitosas, lo cual nos muestra que probablemente los mecanismos o las bases moleculares y celulares de la enfermedad no son las que estamos buscando correctamente”, dijo Gerardo García Rivas, líder de la Unidad de Medicina Experimental del Institute for Obesity Research del Tec de Monterrey.
Diabetes, hipertensión, obesidad y cardiopatía son solo algunas de las enfermedades asociadas al síndrome metabólico. En México, esto debe ser una señal de alerta, pues 36.9% de la población adulta padece obesidad y 18.3% diabetes.
“La unidad de investigación en medicina experimental tiene como objetivo ayudar al desarrollo de nuevas terapias contra enfermedades metabólicas, particularmente en comorbilidades de la obesidad. Hemos identificado, por ejemplo, que la inflamación, que es una situación, una condición crónica que aparecen múltiples enfermedades, es un disparador de muchísimas condiciones fisiopatológicas que afectan el hígado, que afectan el riñón, el corazón y tratar de incidir sobre este proceso inflamatorio de bajo grado es una potencialidad importante. Hemos trabajado con algunas compañías en el desarrollo de moléculas antiinflamatorias que han sido capaces de demostrar a nivel in vitro y a nivel de estudios preclínicos que son capaces de poder revertir la enfermedad o no dejarla progresar. Un segundo grupo importante de estas aplicaciones tiene que ver con el organelo que produce la energía en los tejidos que se llama la mitocondria. En muchas enfermedades se ha visto afectado. Sin embargo, no tenemos medicamentos que traten directamente este órgano y, por lo tanto, mucho de lo que hacemos en el laboratorio es tratar de encontrar los blancos moleculares en la mitocondria para protegerla. Nuestra hipótesis es que si este órgano empieza a ser disfuncional durante la aparición de la patología, protegerlo y evitar que sea menos frágil o pueda recuperar su actividad, podría potencialmente mejorar las condiciones de la enfermedad o hacerla retrasar”, detalló García Rivas.
Por otro lado, habló sobre la medicina personalizada y el aporte de la Inteligencia Artificial para atajar con la obesidad. “El tema de inteligencia artificial, machine learning, ha sido muy importante y va a ser muy importante en el desarrollo de los fármacos del futuro. Ya no tendríamos necesariamente que pasar por todo el proceso clásico en donde se van descartando cientos o miles de moléculas al paso del tiempo. Creemos que con los estudios de machine learning, donde ya entendemos un blanco molecular y podemos correr simulaciones, nos puede acortar significativamente el tiempo y el desarrollo de un fármaco que lo pueda cortar. Entonces, eso va a ser muy relevante”, concluyó García Rivas.
Por: TecScience.
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