México.
Su aroma envuelve, su sabor estimula y reconforta. Es una de las bebidas más placenteras: el café. De las 124 especies que se conocen, sólo 2 cultivan para consumo, la arábica y la robusta. La gran mayoría son silvestres, pero desafortunadamente el 60% está en peligro de extinción. Las causas: deforestación y cambio climático.
Las variedades silvestres son importantes, porque en ellas podrían estar los genes necesarios para el desarrollo de nuevas variedades, capaces de crecer en ambientes más cálidos y secos y que también sean resistentes a plagas. Para que el café produzca un fruto con un grano de calidad, debe cultivarse bajo sombra y a una adecuada altitud, temperatura y humedad.
En México, el café se produce en las laderas de nuestras montañas del centro y del sur, territorios ricos en biodiversidad, principalmente en Chiapas, Veracruz y Oaxaca.
La cafeticultura mexicana se ha distinguido por estar en manos de familias campesinas, predominantemente indígenas, quienes adoptaron este cultivo a los sistemas agroforestales nativos, siempre en compañía de otras especies de plantas. Así, los cafetales contribuyen a captar agua, proteger al suelo de la erosión y almacenar importantes cantidades de carbono, reduciendo la concentración de gases de efecto invernadero causantes del cambio climático.
Nuestro país es el primer proveedor mundial de café orgánico, un café de sombra producido sin pesticidas ni herbicidas industriales que afectan a la biodiversidad. Actualmente, 3 millones de mexicanos dependen del cultivo de esta planta para subsistir. Sin embargo, muchos reciben el mismo precio por su producto desde hace décadas.
Cansados de esta situación, un grupo de pequeños productores formaron la cooperativa “Campesinos Ecológicos de la Sierra Madre de Chiapas”, CESMACH, en 1994, con el propósito de producir un café orgánico de comercio justo, con certificación nacional e internacional. Hoy, esta organización de 620 hombres y mujeres cultivan en los alrededores de la Reserva de la Biósfera el triunfo, contribuyendo a su conservación.
El triunfo alberga uno de los ecosistemas más biodiversos, pero también de los más amenazados: el bosque de niebla. Aquí se capta una gran cantidad de agua, favoreciendo que exista cerca de un tercio de la riqueza florística y la mitad de las especies de anfibios, reptiles y mamíferos del país en menos del 1% del territorio nacional.
Proyectos como este, son difundidos por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad CONABIO, que promueve el conservar, restaurar y usar de manera sostenible la biodiversidad. Así como CESMACH, en México hay otras cooperativas de pequeños productores de café orgánico que se han convertido en aliados de la naturaleza.
Por: DGDC.
- Funcionarios y académicos celebran Rectorado de Karla Planter - abril 1, 2025
- El Desfile de las mil polleras: un homenaje a la tradición panameña - marzo 31, 2025
- El Tango Queer: una propuesta inclusiva y en constante evolución - marzo 31, 2025