Colombia.

El Museo del Río Magdalena se ha convertido en un referente nacional en educación, conservación e investigación sobre el patrimonio cultural y natural del río Magdalena. Este museo, ubicado en una de las ciudades más históricas de Colombia, ha sido escenario de exposiciones, actividades pedagógicas y proyectos de investigación que resaltan la importancia del río como eje vital del desarrollo, el comercio y la cultura nacional.

En el Museo del Río tenemos un espacio museográfico dispuesto para entregarle estas historias a nuestros visitantes. Tenemos dos salas principales de exposición. Es una colección permanente que responde a un guión llamado Navegación y Rostros de un río mundo, donde queremos resaltar, además de los grandes hechos históricos, los rostros y las voces de las personas que habitan el río Magdalena. Para nosotros es fundamental la tradición oral y lo que tienen estas personas que habitan las riberas del río, que son los oficios que nos cuentan las realidades de las economías populares, de todo un universo de oficios y de saberes que hacen que este patrimonio inmaterial sea invaluable y sea necesario recogerlo y resguardarlo en un espacio como este”, destacó Paola Castillo, coordinadora Museo Río Magdalena.

Durante diez años, el Museo del Río Magdalena ha impulsado procesos de documentación histórica, rescate de relatos orales, estudios sobre biodiversidad y actividades de apropiación social del patrimonio, involucrando a las comunidades ribereñas en la construcción de contenidos y en la conservación de este ecosistema.

“Este museo se ha realizado en compañía de los pescadores en mesas de trabajo. Comparten con nosotros la mediación y el interés de contarle a los colombianos qué es el Magdalena”, acentuó Germán Ferro, director del Museo del Río Magdalena.

“Año a año, cerca de 10 mil visitantes vienen, como estudiantes, visitantes a nivel nacional, a nivel internacional, investigadores. Desde el 2015 hemos recogido más de 35 exposiciones en este espacio. Hemos tenido la oportunidad de extender las historias del río desde diferentes lenguajes la fotografía, la cerámica y hemos podido también recibir colectivos, investigadores, diferentes técnicas, diferentes formas de contar y extendernos en las historias que nos adentran un poco más en este universo del río”, contó Castillo.

El museo ha logrado posicionarse como un símbolo de identidad nacional y un llamado urgente a valorar el Magdalena, no solo como fuente de recursos, sino también como un patrimonio vivo que une regiones y pueblos. En este museo el agua y la historia se encuentran recordando al país que cuidar el Magdalena es preservar la esencia misma de la nación.

Por: Canal 13.