Guadalajara, Jalisco

 

Amin Maalouf, quien llama la atención por su bufanda blanca sobre un traje oscuro y una melena canosa que se resiste a permanecer aplanada, se acercó al podio sin prisa y con una sonrisa afable.

Mientras leía su discurso en francés, un par de pantallas proyectaron la traducción de sus palabras, que dejaron en claro por qué su obra ensayística de los últimos años es tan relevante para quien llega a su literatura.

Por un lado, no tuvo reparo en expresar la admiración que tiene ante los descubrimientos tecnológicos, que permiten que tenga «al alcance de mis dedos, en cualquier momento, todo el conocimiento del universo; que podría conversar cara a cara con mis hijos y mis nietos, al otro lado del planeta; que podría participar en una conferencia en Milán, en México»; por otro, señaló que nunca habría pensado que la violencia seguiría aumentando, que la democracia se vería debilitada, que las guerras no iban a desaparecer.

Pero Maalouf todavía tiene esperanza, a pesar de lo que ha visto a lo largo de su vida. “Nunca volveremos al mundo de antes», expresó sin amargura, «Podemos lamentarlo o celebrarlo, pero en todo caso debemos ser conscientes de ello para poder avanzar”.

Reconoció la importancia del esfuerzo colectivo para superar los retos del momento, que se mueven a una velocidad vertiginosa, y es labor de la humanidad elevarse «por encima de sus codicias, de sus egoísmos, de sus prejuicios».

Confió en una de las misiones de la literatura, que puede llevar por dos caminos. “O sobrevivimos juntos, o desaparecemos juntos… Porque es a ella [la literatura] —es decir, a todos nosotros— a quien le corresponde reparar el presente e imaginar el futuro”. El auditorio Juan Rulfo explotó en aplausos.

Finalmente, una tradición cambió este día: no escuchamos a Carlos Maciel hacer los honores y declarar inaugurada «la trigésima novena Feria Internacional del Libro en Guadalajara» a las 13 horas con 21 minutos, sino que fue Pablo Lemus, gobernador de Jalisco, quien hizo la declaratoria.

Y así, las flores llegaron.

 

Por: Feria Internacional del Libro de Guadalajara