El árbol de la vida conocido sigue expandiéndose con numerosos clados, según un estudio que estima que cada año se describen más de 700 nuevos géneros, más de 20 nuevas familias y más de tres nuevos órdenes, todos ellos basados en especies recién descubiertas.
Esto no implica que la biodiversidad global deje de estar amenazada por el impacto humano, sino que el conocimiento científico continúa avanzando. En lugar de contraerse por las extinciones recientes, el árbol de la vida sigue ensanchándose, según los autores.
Esta es la principal conclusión de un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Arizona (Estados Unidos), que advierten de que muchos clados —grupos de organismos que comparten un ancestro común y todos sus descendientes— permanecen sin descubrir. Describirlos antes de su posible desaparición debería ser una prioridad para la conservación.
El conocimiento científico sobre la biodiversidad mundial sigue incompleto, señalan los autores.
La pérdida de clados completos y de su diversidad filogenética ha recibido una considerable atención, pero aún se sabe poco sobre la ganancia de clados nuevos basados en especies recientemente descritas.
Para avanzar en este campo, el equipo encabezado por John Wiens, del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Arizona, analizó datos recopilados entre 2015 y 2020.
El equipo revisó grandes bases de datos taxonómicas —que reúnen millones de especies— para determinar cuántos géneros, familias, órdenes y clases nuevos se incorporan cada año. También examinó miles de artículos científicos para identificar cuáles se basaban por completo en especies nuevas. Los nuevos géneros están dominados por animales, especialmente artrópodos (79 %), mientras que las familias, órdenes y clases recién propuestas corresponden mayoritariamente a microbios.




