Guadalajara, México

En las instalaciones del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), se presentó oficialmente la misión “CAMEX 1”, primera expedición científica mexicana al continente antártico.

Este proyecto es fruto de una colaboración entre la Agencia Mexicana de Estudios Antárticos (AMEA) y el CIATEJ, contando con el respaldo del gobierno de Ucrania para permitir el acceso de investigadores mexicanos a la Base Vernadsky en la Antártida.

El objetivo de esta primera misión, según explicó el M.C. José Martín Márquez Villa, estudiante del Doctorado en Ciencias en Innovación Biotecnológica del CIATEJ y participante de la expedición, es la recolección y el estudio de microorganismos para analizar su resistencia y adaptación a temperaturas bajo cero. “El objetivo principal de la misión es obtener muestras de distintos microorganismos que nos ayuden a entender la vida en la Antártida, además de otros objetivos específicos, como el deterioro de la capa de ozono”.

La presentación también contó con la asistencia de la Dra. Patricia Valdespino,  Presidenta de la AMEA, quién resaltó la importancia de la misión y el impacto que un lugar como la Antártida tiene en el planeta, “Es importante poder entender los cambios que ocurren en la Antártida, porque también nos perjudican. Por ejemplo, el cambio climático y el aumento en el nivel del mar”. 

Durante el evento, se formalizó el convenio de colaboración entre ambas instituciones contando también con la participación de la Dra. Lorena Amaya Delgado, Directora General del CIATEJ, el Dr. Pablo G. T. Lepe, Director de la AMEA y participante de la expedición,  y de manera virtual, Valerii Olefir, Consejero de la Embajada de Ucrania en México.

La importancia de esta expedición, va más allá de la investigación de campo; representa la consolidación de México en la comunidad antártica internacional, ya que desde 2021, la AMEA es miembro del Scientific Committee on Antarctic Research (SCAR), y esta expedición materializa su pertenencia activa a este organismo global.

Los investigadores permanecerán un mes en la Base Vernadsky, periodo en el que llevarán a cabo sus estudios biotecnológicos y convivirán con la dotación científica ucraniana, intercambiando conocimientos y metodologías de trabajo en uno de los entornos más hostiles y fascinantes del planeta.

 

Por: Aarón Quiroz / NCC Iberoamérica