Egipto.
Egipto, Siria, Libia o Irak: existen antigüedades que provienen directamente de zonas en conflicto. Se llaman «antigüedades de sangre». Desde el comienzo de la crisis de la COVID-19, estas antigüedades circulan cada vez más por las redes sociales para su contrabando.
Para el arqueólogo, Vincent Michel, la extracción de las preciadas piezas es totalmente ilegal. Incluso se pueden convertir en una ganancia para el terrorismo. En cualquier caso, estas obras han sido sacadas ilegalmente de estos países. Pero su comercio no solo se mueve por los bajos fondos, las antigüedades llegan a los comercios y principales mercados de arte europeos.
Dos jóvenes investigadores arqueológicos llevan muchos años siguiendo la pista de estos bienes. Tienen una base de datos con todas las obras robadas que acaban en los mercados de arte. La búsqueda de bienes culturales saqueados podría generalizarse pronto con una aplicación que ya está en uso por el momento en las aduanas. Al tomar una foto del objeto se revela información útil. Según la Unesco, se calcula que el tráfico de arte genera entre 3.000 y 15.000 millones de euros al año.
Por: EURONEWS
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