Colombia.

 

En Sibaté, donde las brechas entre lo rural y lo urbano han marcado históricamente el acceso a la educación, una estrategia busca cambiar esa realidad desde las aulas, se trata de Ser viajero, una estrategia que traslada el aprendizaje hasta los territorios integrando ciencia, tecnología e innovación en experiencias diseñadas para niños y niñas desde la primera infancia hasta la educación básica.

“Consistente en tres maletas viajeras. Un programa itinerante que recorre todo el municipio llevando a todos los niños la posibilidad de aprender con diferentes herramientas. Este programa surge de la unión entre tres sectores. Educación, la empresa privada y la alcaldía municipal o el sector público. Queremos que todos los niños tengan la posibilidad de aprender con todas las herramientas de gran valor que tiene cualquier niño de cualquier parte del país”, dice Juan David, jefe de educación de la comunidad.

A través del aprendizaje basado en el juego y la experiencia, este proyecto promueve la curiosidad y el pensamiento crítico en estudiantes entre los 3 y 17 años. Con el uso de kits itinerantes STEM, los contenidos pedagógicos llegan directamente a instituciones educativas oficiales y no oficiales, garantizando acceso equitativo a herramientas que antes resultaban distantes para muchas comunidades. Ser viajero es una estrategia que llega a las diferentes instituciones educativas públicas o privadas en el municipio de Sibaté, llevando ciencia y tecnología a los niños.

Además, el Ser viajero incorpora la formación docente como un eje fundamental a través del componente formador de formadores, los maestros reciben capacitación en metodologías activas y tecnologías emergentes como robótica, programación, realidad virtual e impresión 3D. Este proceso fortalece las capacidades pedagógicas en el aula y garantiza la sostenibilidad del proyecto a largo plazo integrando el aprendizaje basado en proyectos para resolver problemáticas reales del entorno.

“Me he divertido con los robots. He armado Legos y he aprendido muchas cosas”, dijo uno de los niños que ahora disfruta de este programa.

La iniciativa que nace del centro educativo para la excelencia rural en la vereda Romeral avanza en su fase de implementación tras su plan piloto desarrollado en el año 2025, con una inversión inicial superior a los 78 millones de pesos. Más allá de las cifras, su impacto radica en la posibilidad de democratizar el acceso al conocimiento, conectar a los estudiantes con la ciencia y proyectar nuevas oportunidades desde la educación. Así en Sibaté, el aprendizaje ya no espera a los estudiantes, ahora es el que viaja para encontrarlos. De esta manera han logrado impactar a más de 900 niños y niñas de las diferentes instituciones educativas, llevando esos talleres de inversión digital.

 

(TRECE).