Panamá

 

La ingeniería genética ha permitido desarrollar diversas vacunas a partir de la recombinación de organismos vivos. Mediante este proceso se han logrado desarrollar vacunas contra la rabia, la hepatitis B, la gripe y el herpes, provocando una respuesta inmune en el organismo del hospedador.

Asimismo, la fracción de ADN humano que regula la síntesis de insulina puede introducirse en bacterias para que éstas adquieran la capacidad de elaborar insulina.

En la actualidad, también se realizan diversas vacunas con organismos genéticamente modificados (OGM), entre ellas varias desarrolladas contra el COVID-19.

 

 

(ALBATROS MEDIA)