Ecuador

 

 

La ciencia avanza y, con ella, nuevas formas de entender y tratar enfermedades complejas. Diversos investigadores ponen la mirada en el cannabis medicinal para el manejo del dolor y algunos trastornos neurológicos. La clave estaría en la acción del cannabis en el sistema endocannabinoide propio del ser humano.

El término que más podría sorprender al público general es el sistema endocannabinoide. Este es un sistema que tenemos todos los seres vivos vertebrados y que funciona como un sistema de comunicación celular. Se encuentra de forma ubicua en prácticamente todos los aparatos del cuerpo.

Entre las funciones que cumple está la modulación del dolor y la gestión del estrés. En diferentes enfermedades o patologías donde puede existir una alteración en la producción de neurotransmisores, el uso del cannabis medicinal puede ayudar a modularlos.

Entre los padecimientos más complejos en los que el cannabis ha demostrado resultados positivos está la epilepsia refractaria en niños.

“Las epilepsias refractarias son en realidad un dolor de cabeza para los neurólogos, principalmente neurólogos pediatras, ya que son las más difíciles de tratar y, desgraciadamente, se presentan en niños bastante pequeños. Llamamos refractarias porque no responden adecuadamente al tratamiento”, explicó el Dr. Alfonso Martínez

En estos niños, el CBD, uno de los componentes de la planta del cannabis, ha demostrado ser un aliado terapéutico que genera un cambio apreciable en su calidad de vida.

También ha demostrado ser efectivo en el tratamiento de condiciones como la fibromialgia y otros padecimientos relacionados con un desequilibrio en el sistema nervioso que provoca en los pacientes una sensibilidad desmedida al dolor.

“El dolor propio de la fibromialgia es un dolor clasificado, relativamente nuevo, que se llama dolor nociplástico, lo que quiere decir que ha causado un cambio, una plasticidad en el cerebro al momento de procesar el dolor. Al suplementar o tratar con cannabis medicinal, podemos ver una gran disminución de la constelación de síntomas que vienen con estos síndromes”, señaló.

En todas estas áreas, mediante un tratamiento especializado, se puede encontrar una mejoría en la calidad de vida de los pacientes, que es el fin último de los propósitos de los profesionales de la salud.

 

 

 

(UTN)