Miami

Un equipo de la Universidad de Florida (UF) desarrolló un árbol de cítricos modificado genéticamente capaz de resistir el enverdecimiento de los cítricos (HLB, en inglés), la plaga que ha devastado la industria citrícola del estado desde que se detectó en 2005.

La tecnología, bautizada CarriCea T1, recurre a la técnica de edición genética CRISPR para modificar los propios genes de un portainjerto e impedir que la bacteria causante de la enfermedad, transmitida por un insecto conocido como psílido asiático de los cítricos, pueda infectar el árbol.

El portainjerto ofrece así una alternativa a las inyecciones de antibióticos que aplican los agricultores, un método costoso y lento, declaró el miércoles a la emisora pública WUFT el subdirector de UF Innovate, Mingder Yang.

«Hasta ahora nada ha demostrado ser un éxito a largo plazo ni económicamente beneficioso para los agricultores. Esta es una solución más permanente», afirmó.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, en inglés) registró el portainjerto en abril, lo que despejó el camino para su plantación antes de la temporada citrícola 2026-2027.

Soilcea, la empresa de Tampa (Florida) que comercializa la tecnología con la licencia exclusiva de UF Innovate, ya comenzó a distribuir los primeros árboles: los agricultores de Florida encargaron más de 300.000 unidades, según un comunicado de la UF difundido el 25 de agosto.

«Esta aprobación marca un avance decisivo para los agricultores que se enfrentan al HLB», declaró el presidente y consejero delegado de Soilcea, Yianni Lagos.

«CarriCea T1 trabaja con la biología propia de la planta para protegerla de forma natural frente al HLB y ofrece una vía más prometedora para la producción de cítricos en Estados Unidos», añadió.

Desde que el HLB se detectó en Florida en 2005, la producción del estado cayó de 292 millones de cajas a solo 12 millones, se destruyeron más de 50 millones de árboles y se perdieron 47.000 empleos, con un impacto económico de 76.500 millones de dólares, según la UF.

Yang señaló que el siguiente paso es comprobar, con el paso de los años, la eficacia de los nuevos árboles frente al HLB y su capacidad de dar fruto.

La producción de naranjas en Florida cerró la temporada 2025-2026 con un total de 12,92 millones de cajas, superando ligeramente las previsiones iniciales y quedando un 5 % por encima de la campaña anterior.