Colombia.

 

“Pues yo creo que la vida es un plano demasiado horizontal. Yo creo que cuando la vida me cambió al plano vertical, ahí cambió todo. Como que la escalada se volvió en este momento que tengo y es eso, el presente preciso. No tengo futuro ni pasado, estoy ahí. Ahora soy el Cholo, antes era Fredy”. Así se expresa el escalador e instructor colombiano.

Esta sensación de miedo que sintió desde la primera vez que visitó la roca fue lo que lo enamoró del deporte. Hace 14 años vive en Suesca, el parque de escalada más reconocido de Colombia. Desde entonces es guía de alta montaña e instructor de escalada.

“Creo que lo necesitaba, ¿no? La montaña, lo necesitaba en mi vida. Porque antes de cuando estaba pues estudiando arte y actuación y estas cosas, me sentía un poco como, demasiado distraído o perdido. Me importaba más lo que pensaba la gente de mí”, continúa Fredy.

Cholo ha abandonado personas y compromisos para dedicarle tiempo a la escalada. Además del equipo profesional para ascender, se necesita un asegurador que desde el suelo maneja la cuerda para cuidarle la vida al que trepa. Pablo Medina es esa persona para Cholo:

Es uno a uno, en la escalada lo llaman la cordada, ¿no? Que es como el mejor amigo, con la persona siempre con la que tú estás conectada con un cordón umbilical, que es la cuerda. Yo cuando me asegura Fredy, cuando él me asegura a mí, ya no son mucho de palabras, ¿no? Sino de sensaciones. Tú estás sintiendo la cuerda, estás sintiendo cómo se mueve el man, si se cae, si no se cae, si está pidiendo cuerda, si está pidiendo tensión.”

En su primer viaje hace 16 años recorrieron Suramérica, de Ecuador hasta Argentina. En Perú escalaron La Esfinge, una pared natural de 800 metros, tan alta que para llegar a la cumbre debieron dormir suspendidos. Su próximo proyecto es convertirse en los primeros colombianos en subir las Torres del Trango en Pakistán, el muro más alto del mundo.

“Y la montaña es como una psicóloga, como una madre, un amigo. Te escucha, te enseña, te muestra, ¿sí? Pero es como lo que más amas también te puede matar, ¿sí? Hay que ir a la montaña con mucha prudencia. Si no eres prudente, pues la montaña te lleva”, concluye el Cholo.

A pesar de que pasa la mayor parte del tiempo solo, para sus amigos y estudiantes, Cholo es confianza. En el camino ha ayudado a que otros descubran en la montaña una forma de arte, una que a veces hace sufrir, a veces hace ganar, pero siempre da una respuesta.

 

(Directo Bogotá).