Cajicá, Colombia

En el marco de la inauguración de TV Morfosis 2026, el filósofo y especialista en cultura digital Alejandro Piscitelli ofreció una conferencia magistral en la que llamó a replantear la relación entre la inteligencia artificial (IA), la educación y los medios de comunicación.

Desde una perspectiva que definió como “tecnorrealista”, el especialista invitó a dejar atrás las visiones alarmistas sobre la IA y a entenderla como una herramienta capaz de ampliar las capacidades humanas, más que de sustituirlas.

Piscitelli explicó que la humanidad atraviesa el cierre del llamadoParéntesis de Gutenberg”, una etapa caracterizada por la cultura de la imprenta, la estabilidad del conocimiento y las referencias canónicas.

En contraste, señaló que el entorno digital actual está marcado por el remix, el rediseño y la apropiación constante de contenidos, procesos que hoy se aceleran con el desarrollo de la inteligencia artificial.

No obstante, advirtió sobre el riesgo de un “descenso cognitivo”, es decir, la creciente delegación de capacidades intelectuales en la tecnología. Como ejemplo, mencionó que la lectura profunda es cada vez menos frecuente entre las nuevas generaciones, que consumen información de manera más rápida y fragmentada.

Tenemos que volver a leer, no necesariamente en papel, pero sí con profundidad para entender la multidimensionalidad y la contradicción”, mencionó.

El especialista también planteó la necesidad de transformar los modelos educativos mediante una visión interdisciplinaria que permita formar polímatas, es decir, personas capaces de integrar conocimientos de arte, diseño, ingeniería y ciencia.

En ese contexto, identificó cuatro alfabetismos fundamentales para el futuro: literacy (comprensión profunda de la realidad y sus contradicciones), storytelling (capacidad narrativa), numeracy (manejo de datos y cifras comparativas) y graphicacy (representación visual de problemas complejos).

La conferencia concluyó con un llamado a renovar el papel de los medios públicos y a dejar de concebir las pantallas como “fósiles mediáticos”, para convertirlas en herramientas activas que contribuyan a imaginar y construir múltiples futuros posibles.

Por: Jacqueline Contreras / NCC Iberoamérica.