Chile.
El desierto florido en Chile es uno de los fenómenos naturales más sorprendentes del mundo. Tras las lluvias de invierno, el desierto de Atacama y parte de la región de Coquimbo se cubren de flores, dando origen a un ecosistema de gran valor para la biodiversidad y la investigación científica.
Para estudiar este fenómeno, investigadores de la Universidad de La Serena realizaron una salida de campo encabezada por el profesor Francisco Squeo, del Departamento de Biología, con el objetivo de recolectar ejemplares que serán incorporados al herbario de la institución.
Durante el recorrido, los especialistas documentaron la riqueza vegetal del desierto florido costero, donde conviven numerosas especies de plantas que emergen gracias a las precipitaciones y atraen a distintos polinizadores.
Entre las especies registradas se encuentran el lucumillo, azulillo, añañuca y la Alstroemeria magnifica, una flor nativa de la que se tomó una muestra para su conservación científica. Los investigadores explicaron que la recolección se realiza sin dañar la planta, ya que únicamente se extrae una pequeña sección que posteriormente es prensada y catalogada.
Las muestras formarán parte del herbario de la Universidad de La Serena, que resguarda más de 40 mil ejemplares de plantas provenientes de distintas regiones de Chile. Este acervo científico permite identificar especies, documentar su distribución y contribuir a la conservación de la flora.
Los especialistas destacaron que el trabajo de campo es fundamental para proteger la biodiversidad del desierto florido, un ecosistema que aparece únicamente durante temporadas de lluvia y representa uno de los mayores patrimonios naturales del desierto más árido del planeta.
(UESTV)




