Ecuador.

Tras una década de calor abrasador, la Agencia Meteorológica de la ONU ha declarado que el clima del planeta está más desequilibrado que en cualquier momento de la historia. Según las actualizaciones climáticas anuales de los últimos treinta años, las cifras registradas en la década reciente son motivo de preocupación.

Gabriel Jácome, experto en medio ambiente, explicó que al comparar los datos actuales con los de la era preindustrial se evidencia un incremento significativo de la temperatura global.

“Si nosotros comparamos los datos de la era preindustrial a la actualidad, vemos que se han superado ya los 1,5 grados en cuanto al aumento. Desde esa comparativa. Y lo que nos dice la teoría es que si nosotros llegamos al 1.5, las cosas tenderían a salirse de control”, señaló.

El aumento de la temperatura del planeta provoca problemas como olas de calor más frecuentes e intensas, así como el incremento de sequías e incendios. Sin embargo, el panorama podría agravarse si la temperatura global supera los 2°C, un umbral que intensificaría fenómenos extremos y alteraría sistemas naturales a gran escala.

Jácome advirtió que alcanzar ese nivel tendría consecuencias severas.

“Los 2°C hacen referencia ya a situaciones completamente catastróficas y devastadoras. Seguramente, los nuevos datos más actualizados que el informe comparte evidencian justamente esto: que estamos ya en camino a llegar o a superar el 1.5 en cuanto a la temperatura media, que se ha visto aumentada”, afirmó.

Evitar que el planeta alcance un punto de no retorno es uno de los objetivos de los países que forman parte del Acuerdo de París, entre ellos Ecuador. No obstante, el especialista considera que los compromisos asumidos no han sido suficientes.

“Lamentablemente, lo que sucede es que todo eso queda en papel. No existe en sí una retroalimentación que nos permita saber si esos compromisos se lograron ejecutar o no. Entonces, la problemática es que muchos países se comprometen, China, Estados Unidos, la Unión Europea, pero en sí llegar a las metas que ellos mismos se han establecido les cuesta demasiado y no hay prácticamente quien los presione o los obligue, y por eso es que queda en el aire”, concluyó.

Por: Universidad Técnica del Norte (UTN).