Colombia.
A través del movimiento y la exploración corporal, el colectivo Pájara Pinta propone un viaje hacia el centro del cuerpo, un espacio donde convergen la memoria colectiva, la relación con la tierra y las preguntas sobre la identidad. La obra plantea una reflexión sobre quiénes somos, cómo nos movemos y cuál es nuestro vínculo con el territorio.
Fernando Pineida, director de Pájara Pinta, explicó que la creación surgió a partir de diversos laboratorios artísticos en los que el concepto del ombligo, entendido como centro, raíz y origen, estuvo presente durante todo el proceso creativo.
“Esta obra se creó a partir de distintos laboratorios donde esa pregunta, precisamente por el ombligo, por el centro, por la raíz, estuvo todo el tiempo cuestionando nuestro ejercicio creativo. Y definitivamente sentimos que volver al centro es como volver a entendernos como cuerpas”, señaló.
La propuesta escénica plantea que regresar al origen no implica un ejercicio de nostalgia, sino una experiencia sensible que permite reconocer la pertenencia a un territorio atravesado por la historia y por la necesidad de reencontrarse con los demás.
En ese proceso, lo femenino aparece como un elemento central dentro de la narrativa de la obra. Sebastián Rúa, artista de Pájara Pinta, consideró que existe una deuda histórica en torno a la representación y el papel de las mujeres en la construcción de nuevas formas de relacionarse.
“Yo creo que hay una deuda histórica ahí, con la mujer en la representación y la centralidad que tiene para la vida, para la producción de narrativas menos violentas, desde una narrativa también que busca la comunidad, que busca recogernos, cuidar; por eso lo femenino”, destacó.
La puesta en escena presenta lo femenino no solo como una identidad, sino como una fuerza creadora capaz de impulsar relatos más cuidadosos, solidarios y comunitarios.
Por su parte, la artista Ángela Neira subrayó la importancia de pensar en el futuro desde una perspectiva de responsabilidad colectiva.
“Yo creo que es por una responsabilidad como especie, como que las generaciones futuras merecen un planeta decente y un planeta habitable”, afirmó.
Con esta obra, Pájara Pinta busca transmitir que el futuro se construye en el presente, a través de las acciones cotidianas y de los vínculos que se tejen en comunidad. El colectivo espera que esta propuesta artística invite al encuentro, al cuidado compartido y a la construcción de un tejido social más consciente y solidario.
Por: Directo Bogotá (DB).
- La Ruta del Agua destaca la riqueza natural de Colombia - junio 8, 2026
- El aburrimiento, incentivo clave para manifestar la creatividad - junio 8, 2026
- Tania Oña impulsa la investigación ecuatoriana en la Antártida - junio 8, 2026




