México.

El uso masivo de plásticos es crucial para la vida moderna, pero ha generado graves consecuencias ambientales. Desde 1950, la producción global de plásticos ha aumentado de 1.5 millones a 335 millones de toneladas en la actualidad. Esto acelera las emisiones de dióxido de carbono.

Este uso excesivo ha dejado una huella considerable, ya que entre el 20% y 42% de los plásticos producidos se encuentran almacenados en la tierra, donde su biodegradación es extremadamente lenta. Además, el 10% de los plásticos fluye hacia cuerpos de agua, impactando negativamente la vida acuática y contribuyendo a la formación de grandes cinturones de basura en los océanos.

Los microplásticos, partículas derivadas de la descomposición de plásticos más grandes, representan una amenaza persistente y silenciosa en diversos ecosistemas. Su presencia en suelos y en entornos acuáticos es preocupante.

Recientes investigaciones sugieren que estos microplásticos pueden transferirse de la agricultura a la cadena alimentaria humana. Esta transferencia plantea un riesgo significativo para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad agrícola, subrayando la necesidad urgente de tratar los microplásticos como una amenaza emergente para el medio ambiente y la salud humana.

Por: SUMA TV.