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¿Qué pasa en el cerebro de un hincha o aficionado cuando su equipo mete un gol? Un estudio publicado en Radiology ha escaneado los cerebros de 60 aficionados mientras veían partidos de sus equipos y sus rivales.

Cuando su equipo ganaba, se activaban las zonas de placer y recompensa. Pero cuando el rival marcaba, el área que controla los impulsos se apagaba. Los investigadores han observado que cuanto más fanático es el participante, más intensa es esta respuesta.

El resultado es una pérdida momentánea de autocontrol que explica por qué algunos hinchas pueden pasar del júbilo a la ira en segundos. Los científicos creen que este mismo patrón cerebral puede repetirse en la política o los conflictos sociales, cuando la identidad de grupo domina sobre la razón.

El fanatismo, advierten, se aprende desde la infancia. Entenderlo podría ayudarnos a construir sociedades menos impulsivas y más empáticas.