España. 

Tomar café o té con cafeína podría ayudar a proteger el cerebro. Un estudio con más de 130 mil personas seguidas durante hasta 40 años ha encontrado que el consumo moderado de estas bebidas se asocia con menos riesgo de demencia y un deterioro cognitivo más lento.

Las personas que bebían entre dos y tres tazas de café al día o una o dos de té presentaron los mayores beneficios. En cambio, el café descafeinado no mostró el mismo efecto, lo que apuntas a la cafeína como posible factor clave.

Eso sí, los investigadores advierten que el impacto es moderado y que no existe una solución única para prevenir la demencia.

Pero el estudio sugiere algo importante, hábitos cotidianos tan simples como una taza de café podrían formar parte de la estrategia para cuidar la salud del cerebro a largo plazo.