Ecuador

El consumo de alimentos procesados ya no afecta solo al peso ni al corazón, también provoca el deterioro del cerebro. Así lo sugiere un nuevo estudio de la prestigiosa revista científica JAMA Neurology.

“Se ha ilustrado con evidencia hasta el cansancio de que sí, se relaciona con enfermedades crónicas, pero ahora estamos viendo también, según la evidencia científica, que se relaciona con problemas de declive cognitivo, por ejemplo”, destacó Ivonne Perugachi, nutricionista.

“Existen actividades cotidianas que requieren que funcione correctamente nuestro sistema nervioso y entre ellas, nuestro órgano principal de este sistema nervioso, que es el cerebro. Tomar decisiones, realizar actividades cotidianas, generar nuevo aprendizaje pueden verse involucradas en un deterioro derivado del consumo de este tipo de productos”, contó María Romero, médico.

Si de ultraprocesados hablamos, Estados Unidos, Reino Unido y Australia ocupan el ranking de países con mayor consumo de este tipo de alimentos, aunque la tendencia aumenta en todos los países del mundo.

“Ahora la población se va a preguntar entonces: ¿qué alimentos son ultraprocesados? Ahora, si nos damos cuenta, casi todo es ultraprocesado. Tanto es así que nuestro Ministerio de Salud Pública, dentro de sus mensajes de alimentación saludable, indica: «De la mata a la olla», para poder motivar a la población a que consumamos alimentos lo más naturales posibles de nuestros mercados locales, alimentos orgánicos”, contó Perugachi.

Según la ciencia, los alimentos ultraprocesados como refrescos, snacks empaquetados, comidas rápidas y productos congelados tienden a generar procesos inflamatorios que perjudican las células cerebrales con el paso del tiempo. Aunque el estudio de JAMA Neurology no demuestra directamente que estos alimentos causan deterioro cognitivo por sí solos, sí muestra una asociación consistente y robusta entre dietas altas en ultraprocesados y peor desempeño cognitivo a lo largo de los años.

“Sumamos a las enfermedades crónicas no transmisibles ahora ya un problema de enfermedades neurodegenerativas. O sea, eso es algo sumamente complicado. Estamos hablando de una disminución de la mejora de la calidad de vida”, comentó Perugachi.

Ante esta nueva problemática, la comunidad médica anima a la población a priorizar alimentos frescos, mínimamente procesados y ricos en nutrientes como frutas, verduras, legumbres, pescado y frutos secos, alimentos que protegen el corazón y ayudan a preservar la salud cognitiva.

Por: Universidad Técnica del Norte (UTN)