Científicos y miembros de comunidades indígenas utilizan en territorio Achuar, en la Amazonía de Ecuador, una nueva métrica científica, el Acoustic River Index (ARI), para medir cómo la transición de motores de combustión a embarcaciones solares está reduciendo la contaminación acústica en la selva amazónica.

A medida que las embarcaciones impulsadas por energía solar reemplazan progresivamente a los motores de combustión en las vías fluviales de la selva, el ruido que durante décadas dominó estos ecosistemas empieza a disminuir.

Para medir este cambio, científicos están utilizando la nueva métrica que permite monitorear los niveles de contaminación acústica en los ríos y evaluar su impacto en la biodiversidad.

Los primeros resultados sugieren que las embarcaciones solares producen una perturbación acústica en promedio de cinco veces menor que los motores de combustión de gasolina convencionales.

La iniciativa es liderada por Kara Solar, en alianza con el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio).

«El sonido forma parte de la estructura ecológica de los ecosistemas amazónicos. Muchas especies dependen del paisaje sonoro natural para orientarse, comunicarse, reproducirse y detectar amenazas», señaló Mario Yánez, investigador del Inabio, en un comunicado conjunto con Kara Solar, difundido este lunes.

Añadió que «la reducción del ruido generado por motores de combustión permite recuperar las condiciones acústicas naturales de los ríos, lo que puede favorecer los procesos ecológicos que sostienen la biodiversidad amazónica».

Enmascaran sonidos naturales

El escrito recalca que el ruido generado por motores a gasolina puede interferir con especies que dependen del sonido para sobrevivir.

Estos motores emiten ruido con una frecuencia dominante cercana a 2.900 hercios, un rango que enmascara a muchas de las señales acústicas utilizadas por aves y mamíferos para comunicarse.

«Los ríos nos dicen lo que está pasando en la Amazonía, si sabemos escuchar. Estamos explicando a los mayores que aunque la tecnología ha causado mucha destrucción aquí, ahora la estamos usando como una herramienta para entender los problemas en el territorio y cómo repararlos», dijo Angel Wasump, Coordinador Territorial de Kara Solar y miembro de la comunidad Achuar de Wayusentsa.

A través del ARI, los paisajes sonoros de los ríos se transforman en datos que permiten a los científicos registrar cómo la transición hacia tecnologías limpias puede generar mejoras ambientales medibles en uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta.

Los investigadores consideran que este enfoque podría redefinir la forma en que se monitorea la salud de los ríos amazónicos y fortalecer las estrategias de conservación en la región.