Una persona observa la exposición Frida: The Making of an Icon este miércoles, en el Museo de Bellas Artes en Houston, Texas (Estados Unidos). Tras su muerte en 1954, las obras y la figura de Frida Kahlo experimentaron una vertiginosa transformación: de artista “relativamente desconocida” pasó a convertirse en un ícono y una marca global, atravesada por el capitalismo y la fluidez de un mundo en constante conexión. EFE/ Carlos Ramírez