México.

Si eres de los que acostumbras a lavar el pollo antes de cocinarlo, debes ver la siguiente información. Se trata de un alimento que puede tener riesgos si no se lava de forma correcta.

Obviamente debe de ser un producto que se obtenga en un establecimiento adecuado, que tenga la calidad higiénica adecuada para que no represente un riesgo a la salud. En ese sentido se debe de manejar como un alimento fresco que no debe de estar en contacto con productos que vamos a consumir crudos, por ejemplo, ensaladas, verduras, u otro tipo de de productos que se consumen crudos”, dijo Luis Alberto Mercado Hernández, comisionado de la Copriseh.

El riesgo se basa en la contaminación cruzada, la cual se produce cuando sustancias se transmiten de una superficie a otra a través de diversas vías, como las manos, utensilios de cocina y superficies en contacto con los alimentos. Esto puede ocurrir cuando los alimentos crudos entran en contacto con alimentos cocinados o listos para el consumo.

“Y es, por ejemplo, el riesgo de transmisión de salmonella, donde las aves son portadores asintomáticos de estas bacterias y pueden producir enfermedades a las personas, principalmente pues tifoide paratifoide”, agregó.

Al refrigerar el pollo crudo hay que mantenerlo en un recipiente o bolsa hermética para evitar que los jugos del pollo entren en contacto con otros alimentos en el refrigerador. Esto ayuda a prevenir la contaminación cruzada y mantiene los alimentos seguros.

“Este pollo se debe de mantener en refrigeración o en su momento en congelación, pero deberá ser sometido a una baja temperatura para que la calidad sanitaria del producto se mejore y para que no tenga riesgo de transmisión de enfermedades a las personas”, detalló.

Antes y después de manejar el pollo crudo es esencial lavarse bien las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos. Esto ayuda a eliminar cualquier bacteria presente en la piel y evita la propagación de contaminantes a otros alimentos o superficies.

Sí, eso es fundamental, un olor a descomposición, un olor pues francamente fétido, obviamente es un indicativo de que el producto ya está en descomposición, así como también la textura. Debe ser una textura firme y no esté con baba o friable, quiere decir que se deshace entre los dedos, eso ya es un indicativo de que ese producto ya está en descomposición. Muchas veces las amas de casa lo prefieren a temperatura ambiente porque es fresco y hay esa mala interpretación para decir que la frescura es igual a seguridad y en este caso no lo es”, aseguró.

Por: SUMA TV / Luis Eric Ramírez.