Honduras.

La Fundación Cristiana de Asistencia a Quemados (CRISAQ) es una organización sin fines de lucro que desde 2007 se dedica a brindar apoyo integral a personas que han sobrevivido a lesiones por quemaduras en Honduras. CRISAQ funciona como centro de rehabilitación especializado, siendo el primero y único en el país que ofrece servicios destinados tanto a niños como a adultos que han sufrido ese tipo de traumas.

Su trabajo incluye terapias físicas y ocupacionales, atención psicológica, nutricional y apoyo social, con el objetivo de favorecer la recuperación completa de los pacientes tras haber recibido atención médica inicial en hospitales.

Nosotros somos el único centro a nivel nacional que recibe pacientes con secuelas de quemaduras. La dinámica de cómo llegan los pacientes a nosotros puede ser con referencia de cualquier hospital, ya sea público o privado. En este caso, los pacientes tienen diferentes tipos de terapia, terapia física, terapia ocupacional que está encaminada en mejorar lo que son las actividades de la vida diaria. La terapia física está encaminada en ver todo lo que son funciones, movilidad, este ejercicio físico y terapia compresiva, que es un una modalidad de tratamiento. La terapia compresiva consiste en ropa especial elástica que ayuda a mejorar tanto la función del paciente como la apariencia de las cicatrices”, detalló Dinora Rodríguez, directora de rehabilitación de CRISAQ.

La Fundación CRISAQ es la única fundación del país que proporciona las mallas compresivas. ¿Qué son estas mallas? Son una prenda que evita que la cicatriz se eleve y si hay alguna cicatriz que ya está elevada, pues se puede trabajar con esta prenda. Esta prenda, nuestros pacientes la utilizan 23 horas al día, los 365 días del año y normalmente la van a usar de 12 a 18 meses, pero los resultados son buenos y es con esto que evitamos una cirugía posterior”, explicó Jennifer Argeñal, psicóloga de la fundación CRISAQ.

Además, la fundación ofrece servicios innovadores, como la fabricación gratuita de mallas compresivas, órtesis y máscaras para el manejo de cicatrices, así como el uso de técnicas como realidad virtual para ayudar en el manejo del dolor durante la rehabilitación. Con el paso de los años, la fundación ha acompañado a cientos de sobrevivientes, convirtiéndose en un referente de rehabilitación y apoyo para muchos hondureños afectados por estas lesiones.

Por: STVE / Naomi Mesa.