Argentina.

La Universidad Nacional del Litoral (UNL) avanza en su política de sostenibilidad ambiental a través de un proyecto de balance de carbono que permite medir y compensar el impacto que genera su comunidad universitaria.

Según explicó Adrián Bolatti, secretario general de la UNL, hace un par de años la institución comenzó a calcular su huella de carbono y, desde hace trece meses, desarrolla de manera sistemática un proyecto de balance de carbono. Como parte de esta iniciativa, se realizó un censo de todas las especies arbóreas presentes en los predios universitarios, las cuales permiten compensar el consumo energético y ambiental que produce la universidad.

El objetivo central del proyecto es conocer cuánto consume la comunidad universitaria y, en función de esos datos, definir políticas que permitan mitigar los impactos ambientales que se generan. Bolatti destacó además que este trabajo no se realiza de manera aislada, sino en articulación con un consorcio de universidades sostenibles, integrado por la Universidad Nacional del Litoral, la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA), la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de Rosario y la red UAGAI.

Por su parte, la docente Paula Getar, de la Facultad de Humanidades y Ciencias (FHUC), explicó que el relevamiento se llevó a cabo en distintas unidades académicas, entre ellas la Facultad de Ciencias Agrarias y la propia FHUC. Este trabajo marca el cierre de la primera etapa del proyecto.

Durante esta fase se realizó un relevamiento forestal de todos los árboles ubicados en los predios universitarios. Se tomaron medidas como la altura, el diámetro y la altura a la altura del pecho, además de evaluarse la diversidad de especies presentes en los espacios verdes de la universidad. Con estos datos, se analizó la capacidad de captura de carbono de cada predio.

Getar señaló que esta es solo la primera instancia del proyecto, que tendrá una segunda etapa. El valor obtenido en esta fase será distribuido a cada uno de los graduados de la universidad como indicador de impacto ambiental.

En cuanto a los resultados, la becaria Gisela Seimandi detalló que se relevaron aproximadamente ocho mil árboles. Del total, cerca del cincuenta por ciento corresponde a especies nativas y el otro cincuenta por ciento a especies exóticas. Estas últimas se encuentran principalmente en las cortinas forestales, donde suelen agruparse ejemplares de especies provenientes de otros países, lo que explica su alta representatividad.

Además, el equipo logró cuantificar el stock de carbono de las facultades y calcular el balance de carbono institucional. A partir de estos datos, se elaboraron indicadores de balance de carbono por alumno, por graduado y por metro cuadrado de superficie universitaria.

Para más información, se puede visitar el sitio web: www.edu.ar/noticias.

Por: Litus TV.