Un proyecto internacional halla medidas más precisas que reducen el abanico de modelos posibles sobre la evolución del universo. Los resultados combinan lentes gravitacionales débiles y el agrupamiento de galaxias, e integran por primera vez cuatro cuantificaciones diferentes de la energía oscura en un único experimento.

Hace aproximadamente un siglo, los astrónomos observaron que las galaxias lejanas parecían alejarse de nosotros. De hecho, cuanto más distante es una galaxia, más rápido se aleja. Esto proporcionó la primera evidencia clave de que el universo se está expandiendo. Pero el mecanismo que lo rige sigue investigándose.

Eso es lo que hace la colaboración científica internacional Dark Energy Survey (DES) desde 2013. Ahora, publica resultados que por primera vez combinan seis años de datos estudiados de lentes gravitacionales y agrupaciones de galaxias, dos referencias que se utilizan como técnicas para medir la expansión del Universo.

En el artículo, que resume 18 trabajos científicos y aún está a la espera de la revisión por pares, también se presentan los primeros resultados obtenidos al combinar las cuatro medidas diferentes de la energía oscura —oscilaciones acústicas bariónicas (BAO), supernovas de tipo Ia, cúmulos de galaxias y lentes gravitacionales débiles— tal como se propuso en la concepción inicial de DES hace 25 años.

El análisis ofrece nuevas medidas, más precisas, que reducen el abanico de modelos posibles sobre la evolución del universo. Estas medidas son más del doble de restrictivas que las obtenidas en análisis anteriores de DES y siguen siendo compatibles con los resultados previos.