La ministra de Asuntos Indígenas de Brasil, Sonia Guajajara, espera que los pueblos indígenas puedan desempeñar un papel destacado en la COP30, que comienza el lunes en Belém, Pará.

“Está demostrado que la presencia indígena, tanto en territorios demarcados como en otros lugares, garantiza agua potable, biodiversidad protegida, alimentos libres de toxinas, bosques en pie. Y todo esto es esencial para la supervivencia de la humanidad. Por lo tanto, afirmamos que sin los pueblos indígenas, sin sus voces, no hay un futuro para la humanidad”, comentó la ministra.

Miembro del grupo étnico Guajajara, Tenente Jara, nacida en una reserva indígena del estado de Maranhão. Sonia es la primera persona en ocupar el cargo creado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, tras su regreso al poder en Brasil para un tercer mandato en 2023. Antes de la conferencia de la ONU sobre el clima en Belém, la ministra de cincuenta y un años predijo que sería la COP más grande y mejor en términos de participación y liderazgo indígena. 

“Hablamos de justicia climática, hablamos de protección ambiental y también hablamos de racismo ambiental y racismo estructural. Estos son dos temas importantes que debemos combatir para que esta justicia sea una realidad”, explicó Jara.

La ministra también lamentó que el gobierno de Lula no haya podido aprobar más reservas indígenas. Según ella, el proceso se vio obstaculizado por una ley aprobada en el congreso, con mayoría conservadora, que restringe el reconocimiento de tierras que pertenecen legítimamente a los pueblos indígenas. Brasil cuenta con un millón setecientos mil indígenas distribuidos en trescientos noventa y un grupos étnicos que hablan doscientas noventa y cinco lenguas en una población total de más de doscientos millones de habitantes.