El sargazo llega en grandes cantidades a las playas del Caribe. En 2024, tan solo en Quintana Roo se recolectaron cerca de treinta y siete mil toneladas en aguas someras y playas. Su presencia amenaza la vida marina, el turismo y el comercio local. En el Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la UNAM encontraron una forma de aprovecharlo. Producen paneles para construcción.

“Más o menos cinco kilos de sargazo seco equivale como a cincuenta o sesenta kilos de sargazo húmedo por cada panel. Entonces es una cantidad masiva importante”, dijo Miriam Estévez, docente. 

El Sarga Panel, creado en la UNAM Juriquilla, incorpora innovaciones funcionales.

“Una de las grandes ventajas es que, pues son aislantes, no permite la propagación de la flama. En las propiedades mecánicas competimos bastante bien, inclusive mejoramos algunas propiedades, como por ejemplo de flexión”, destacó Rodrigo Esparza, docente. 

Para la fabricación de este panel sustentable participan otras instancias de la UNAM. En alta mar, integrantes del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología recolectan el alga. El Instituto de Energías Renovables participa con el secado. 

“Utilizamos secadores solares. Entonces era rapidísimo. Ellos lo procesaban y ya nos lo mandaban seco, embolsado y a utilizarlo”, comentó Estévez. 

En el Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la UNAM, Juriquilla eliminan impurezas.

“Principalmente, sales, arena o algunos, algunos otros contaminantes, incluso plásticos”, relató José Luis López, físico. 

“Con esta materia prima, eh, en conjunto con fibras orgánicas y algunos otros componentes, elaboramos esta pulpa. Posteriormente, se saca al sol y se seca nuevamente para formar estas cubiertas flexibles”, destacó Fabián Mares, físico. 

Estas hojas son el corazón del panel de sargazo y se unen a la mezcla de yeso.

“La ventaja de nuestro proyecto es que puede ser fácilmente acoplado a una línea de producción convencional. No tendrías que instalar nada, o sea, por ejemplo, cualquier otra empresa que se dedique a la fabricación de paneles lo puede hacer, instalar sin ningún problema. No tendría que invertir en nada más que en la adquisición del sargazo”, explicó Estévez. 

El costo de un sarga panel, una vez que salga al mercado, es competitivo con lo que es los paneles que hay actualmente. Este desarrollo universitario ya ha probado con éxito su funcionalidad y ya hay una empresa interesada en utilizar esta innovación tecnológica.

 

Por: TV UNAM