Ecuador.
Cada vez más cortos, personalizados y atractivos. Así son los videos que millones de personas consumen a diario en TikTok e Instagram Reels. Solo en China el número de usuarios de videos breves superó los mil millones, lo que equivale al 95% de la población conectada a internet. Este auge preocupa a investigadores por la naturaleza adictiva de estas plataformas.
“Lo que están subiendo en estos videos cortos es algo muy parcial como diversión, exactamente. Esto está causando, como siempre decimos, dopamina. Entonces, esto es lo que nos tiene enganchados”, explicó Otto Guzmán, psicólogo clínico.
Algunos expertos han comparado la sobreexposición a videos cortos con los efectos del alcohol en el cerebro. Aunque no existe evidencia sólida que confirme daños equivalentes, sí se ha demostrado que ambos hábitos activan circuitos similares, debilitando la motivación y reduciendo la atención sostenida. Cuando los usuarios ven contenido video corto, personalizado que les gusta, se activa la amígdala y el circuito en el cerebro encargado de la recompensa inmediata, pero se reduce la actividad en áreas de control cognitivo como la corteza prefrontal, que nos ayuda a frenar impulsos, tomar decisiones y mantener la atención.
En otras palabras, cuando vemos contenido rápido y placentero, nuestro cerebro apaga los frenos de control. Esto hace que sea más fácil seguir consumiendo videos uno tras otro sin detenerse. Así lo demostró un estudio publicado en la revista Science sobre sustratos neuroanatómicos y adicción a videos cortos.
Este mismo estudio vinculó la adicción a videos cortos con consecuencias psicológicas adversas, como déficit cognitivo relacionados con la atención, el aprendizaje, la memoria y el procesamiento de recompensas. Estos efectos pueden ser especialmente dañinos en niños y adolescentes en etapa escolar, pues comprometen directamente su capacidad de aprendizaje.
“Pero justamente cuando tenemos este tipo de aparatos como es el celular, la computadora y nos llegan mensajes tan rápidos, no estamos aprendiendo nada en realidad. ¿Por qué? Porque simplemente nos llega información que la procesamos como felicidad, pero no hay algo que nosotros estemos creando. Y lo importante del ser humano es crear”, explicó Guzmán.
El fenómeno de consumo de contenido digital rápido está bajo constante observación científica para determinar el alcance real de esta actividad en el cerebro humano.
Por: Universidad Técnica del Norte / Viviana Obando.
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