Panamá.

Este taller cumple más de cinco décadas produciendo banderas y pollerines, banderas de escritorio, listones y otros. Mientras, en el taller de ebanistería, a toda marcha, tallan las astas de madera que sostendrán las banderas en los desfiles y ceremonias. Pero más allá de todo lo evidenciado, es en este taller en donde nace el sentir de ser ciudadanos productivos a través de la formación técnica.

“Lo primero— yo estaba en ebanistería, trabajé varios años en ebanistería. Después me pasé allá donde querían”, dijo Rubén Moreno, operario del taller.

“En estos momentos, estoy haciendo, bordando la estrella de la bandera de Panamá. Demuestra que yo pude aportar algo aquí, un poquito de mi granito de arena en estas banderas que van a todas las instituciones de Panamá, y es emocionante”, destacó Jassir Arias, estudiante  de costura.

La producción de banderas permite financiar programas educativos en el IP, pero también promover el orgullo cívico. El costo del emblema nacional va de entre cinco a doscientos balboas.

“Se trabaja de veinticinco banderas más o menos diarias y todo ese dinero que se recauda entra en la institución para beneficiar desde la parte administrativa y la parte educativa. Este taller tiene producción durante todo el año. Sin embargo, desde los meses de julio en adelante es donde el aumento de trabajo inicia en este taller. Trabajamos incansablemente a fin de poder tener todas las banderas para poder engalanar las instituciones del país”, subrayó Karelia Sánchez, Directora General del IPHE.

Han pasado ciento veintidós años desde que las manos de una mujer cosieron la bandera de Panamá por primera vez en penumbras, pero con esperanza y valentía. Hoy otras manos cosen con libertad, con la fuerza de un pueblo que alcanzó por fin la victoria.

Por: SERTV.